Como entienden los alumnos los programas informáticos de Matemáticas de la ESO
La evaluación realizada hasta el momento de las dos aplicaciones es
satisfactoria:
-Por un lado los alumnos y alumnas perciben como natural y evidente todas las
mejoras que estos programas presentan de interface, de manera de presentar los
problemas y ejercicios. Es decir, en pocos minutos se hacen con el programa y,
prácticamente sin ningún tipo de explicación, entienden
cual es el problema, que es lo que se pide- ayudados en algún caso por
la solución o ayuda de ejemplos previos-, asumiendo como natural la presentación
moderna y actual de los ejercicios.
-Aunque la evaluación a largo plazo es difícil de realizar, es
decir, ver las diferencias entre aquellos alumnos que han usado los programas
y los que no, es posible intuir por su uso que el alumno percibe las matemáticas
como un “juego fácil”, al revés de lo que ocurre en
clase y el profesor ve las diferencias con otros programas en que la excesiva
concentración de esos programas en una interface excesivamente lúdica
oculta el propio mensaje que se quiere transmitir, las matemáticas subyacentes
o bien hay que suponer mucho tiempo de uso del programa, o son útiles
para destrezas muy concretas, o bien son simplemente un simple libro de texto
adaptado a una pantalla de ordenador.
-La competencia entre alumnos sobre cuantos ejercicios de un tipo determinado
pueden realizarse en una clase indica que este número puede libera ser
muy elevado. No hay dictado de ejercicios, y estos desfilan a la velocidad de
resolución de los alumnos y el rendimiento en tiempo aumenta notablemente
y es medible: el profesor puede saber el número de ejercicios realizados
de cada tipo.
-En cada clase cada alumno se puede concentrar en sus propias dificultades y
en los ejercicios apropiados a su nivel.
-El uso de estos programas para la realización de ejercicios rutinarios
permite al profesor concentrarse en tareas más complejas y elevadas como
la resolución de problemas, y, en general da más tiempo para los
temas menos repetitivos y rutinarios que incidan en la mayor comprensión
real y mayor aprendizaje del alumno.
-En resumen. da confianza. ejemplos, ejercicios y explicaciones suficientes
a los alumnos y se gana tiempo para el trabajo de aula destinado a otras tareas:
diagnóstico de dificultades de comprensión, resolución
de problemas, diversificación, etc.